lunes, 6 de junio de 2011

Shaun The Sheep

Video introductorio



Blog de Tio Tizo:

----

Las gafas:



----

Partido de fútbol:



----

Jugando al golf:



----

Fiesta de cumpleaños:



----

La caseta del perro:



----

El barco:



----

El gato se convierte en felino salvaje:



----

El sombrero nuevo:



=============

COMO SE HIZO



=============

viernes, 3 de junio de 2011

La Vela Puerca - El Señor


La última joda, la paga el "Señor"
que le divierten las penas, ajenas, de hoy
La última moda, la impone, el "Señor"
marcándome la tendencia, demencia, de hoy
El tiene todo, lo que hoy precisás
(y los infantes se parten el alma por más)
El te cautiva, mostrando a su dios
(que no es el tuyo, pero juega para los dos)
La última vida, la pide el "Señor"
y te perdona lo malo, de tu corazón
La última miga, la roba, el "Señor"
alimentando su rabia y su falta de amor
Esa clientela, de ciega se da
(y va tragando la mierda, de toda cuidad)
Ese aparato te invita a morir
(y te reduce a lo simple, de nunca sufrir)
Y es así:
o te rebelás
o te consumís
(cerrando los ojos, no sirve aplaudir)
La hora del miedo, parece llegar
y aquí
no vale pensar
Y cuándo quieras soñar
sólo habrá, pesadillas
o cuándo quieras volar
quedarás, de rodillas
Ese camino, te exige mentir
o te reduce a lo triste, de sobrevivir
Esa montaña, se va a derrumbar
encima de todo aquél, que te quiera dañar

Blog de Tio Tizo:

The Prodigy - Voodoo People (Pendulum Remix)



Blog de Tio Tizo:

lunes, 30 de mayo de 2011

mano negra - la vida


Espavila Fidel
Que llega Raquel...
Si la vida me da palo
Yo la voy a soportar
Si la vida me da palo
Yo la voy a espavilar...
Yo la voy a espavilar..
El mundo es una puta
Pa todo lo hay que pagar
El que tiene se queda
Yel que no tiene se va
El que tiene no da
Y al que no le da
No le llora
Porque no hay tiempo ya
Para tanta humanidad
Y asi esta, asi esta
El patio en esta ciudad
El que tiene se queda
Y el que no tiene se va
Bajo un arbol sin fruto
Me puse a considerar:
"Cuantos amigos tiene
El que no tiene que dar?"
Frente a la gran ciudad
Me puse a considerar:
"Cuantos amigos tiene
el que tiene y no sabe dar?"
Espavila Fidel
Que llega Raquel...


Blog de Tio Tizo:

jueves, 19 de mayo de 2011

A la revolución por el Iphone...


A LA REVOLUCIÓN POR EL IPHONE...

Los usuarios de Iphone, estamos hartos de que no nos traten como lo que realmente somos, personas que poseen el último modelo de la más alta tecnología que nunca ha existido, ni existirá, hasta la próxima actualización. Debido a esto, y a que no nos consideramos gente, si no usuarios de Apple, exigimos los siguientes puntos del siguiente manifiesto:

1.- Exigimos un certificado, o examen, que tengan que realizar cada nuevo usuario de Iphone, ya que no cualquiera puede tener uno.
2.- Queremos tarifas planas reales, nada de eso de que se baje la velocidad, queremos 100Mb reales ya.
3.- Queremos señal Wi-fi en todo el casco urbano, y en ciudades de más de 100 usuarios de Iphone.
4.- Basta ya de privilegios a los usuarios de PC, nuestros compañeros de Mac, deben tener igual o mayores privilegios que ellos.
5.-Queremos que se pueda votar Online, en cualquier foro, elección o votación, que pueda ser interesante para nosotros.
6.-Exigimos una tienda de aplicaciones gratuita, teniendo la opción de habilitar otra de pago, para así poder seguir sintiéndote especial, y con pasta.
7.-Queremos una retractación pública del dueño de Samsung, explicando que el Iphone es cien millones mejor que el Galaxy.
8.-Queremos que el Iphone sea declarado patrimonio post-histórico de la humanidad.
9.-Exigimos que se habrá un ministerio de investigación destinado únicamente al Iphone, donde se diseñen nuevas aplicaciones y baterías de carga que duren semanas.
10.-Queremos que con el Iphone venga un certificado de excelencia, con derecho a tarifas planas de voz y datos de por vida.

Si estos puntos no son cumplidos, amenazamos con saturar la red con vídeos de gatitos y presentaciones powerpoint, además de realizar una ciber-acampada en Second-Life, hasta que se escuchen nuestras peticiones.

sábado, 23 de abril de 2011

[KP] Un día cualquiera en una empresa española

Blog de Tio Tizo:

http://bosquedebrocelandia.wordpress.com/2011/04/20/un-dia-cualquiera-en-una-empresa-espanola/


Un día cualquiera en una empresa española
20 abril 2011 a las 12:23 · Archivado en Estocadas and tagged: explotación
laboral, ineficacia política,injusticia social
Siete de la mañana. Llego a mi lugar del trabajo. Ante mí, un inmenso párking
plagado de furgonetas que ya ni pasan la ITV; sé que me asignarán una de ellas,
así como una caja de herramientas desprovista de la mitad de su contenido y un
móvil con un bajo límite de crédito en el que tendré que economizar
las llamadas
de trabajo porque si no acabaré pagando yo. Un día, lo sé, va a pasar una
desgracia. Espero pacientemente a que me faciliten el material y me asignen el
recorrido de hoy, pero los coordinadores reciben instrucciones contradictorias
del alto mando y no saben a qué atenerse: colijo que no fue por los
merecimientos académicos ni la capacidad personal por lo que esos mandamases
consiguieron sus puestos, y entretengo la espera en imaginar cuántos sobornos
habrán pagado y cuántos subalternos habrán pisoteado para llegar hasta ese
punto.
Son ya las ocho cuando salimos de la central, yo y mi compañero. Tenemos que ir
200 km más allá para recoger un componente con el que arreglar una antena
telefónica situada a otro centenar de kilómetros más. Kilómetros, gasolina. El
gepeese del vehículo apenas funciona y para encontrar la dirección de
Vilanova i
la Geltrú adonde tenemos que dirigirnos hemos de preguntar a l@s lugareñ@s, que
no parecen haber oído el nombre de esa calle en su vida. Llamamos a la central
y, desconcertados, nos hacen volver. Kilómetros, gasolina. Tiempo. En la sede,
el coordinador descubre, después de mucho interrogar a los altos mandos, que la
localidad en cuestión es en realidad Vilanova del Camí, pero al final acabamos
encontrando la calle en Vilanova del Vallés. Sobornos, pisotones. Kilómetros,
gasolina. Tiempo. El componente que teníamos que instalar no es el que se
necesita. El técnico, al que llamamos con nuestro móviles porque los de la
empresa no tienen cobertura, no tiene ni idea de qué puede ser la la causa del
estropicio: el alto mando no le ha permitido ir a investigar y solo puede
imaginarlo. Sobornos, pisotones. Y nosotros no tenemos ninguna noción, ni nos
han hecho ninguna formación, sobre ese tipo de averías, se limitaron a
contratarnos porque cobramos menos que un operario más especializado. Empezamos
a tocar conexiones y por casualidad acertamos y el problema se resuelve.
Abandono la caseta de la antena telefónica dejando suciedad, grifos
que gotean y
cables sueltos; me ofrezco a adecentarlo todo en un momento, ya que estamos
allí, pero mi compañero dice que la empresa no nos permite reparar nada más que
las urgencias. En breve tendremos que volver de nuevo. Kilómetros, gasolina.
Tiempo.
De vuelta a la central, porque no hay tiempo de nada más, tengo que hacer los
partes de averías y enviarlos a Madrid. Esta labor he de realizarla
fuera de las
horas de trabajo, empleando mi propio portátil y mi propia conexión a Internet,
porque la empresa no me los proporciona. Sentado en las escaleras,
naturalmente,
porque tampoco tienen para ninguno de nosotros una triste mesa de trabajo. De
pronto, me dicen que hay reunión improvisada. En ella nos cuentan que sobra
personal. Va a haber recortes. Cierran una de las sucursales y nosotros
tendremos que encargarnos también de ella. Kilómetros. Gasolina. Tiempo. Y esa
decisión han tenido que tomarla porque los operarios, debería darnos vergüenza,
gastamos, perjudicando a la empresa que tanto se preocupa por nosotros,
cantidades ingentes de kilómetros, gasolina, tiempo… Y además, y por si fuera
poco, se nos ve un poco desmotivadilllos.
Vuelvo a mi casa. Tomo un periódico gratuito que está sobre un asiento del
metro, leo que mi empresa, por cierto subcontratada por una famosa compañía de
telecomunicaciones (pero todas son iguales), está obteniendo unos beneficios
increíbles, subiendo como la espuma y expandiéndose por toda Hispanoamérica. Y
comprendo que es a costa de las mentiras que la empresa que les subcontrata
cuenta a sus clientes, a costa de los trabajadores, a costa de la cutrez
generalizada en esos servicios por los que no podemos protestar porque no
tenemos quien nos escuche. A costa de un gobierno que no impone estándares de
calidad en los productos ni mínimos de seguridad ni justicia laboral, al menos
en la práctica, y permite que la manera de enroquecerse sea siempre mediante
sobornos a los más poderosos y pisotones a l@s más débiles.

jueves, 24 de marzo de 2011

Parabolas

Blog de Tio Tizo:
TÁCTICA

Dicen que una vez, había un ciego sentado en un parque, con una gorra a sus pies y un cartel en el que, escrito con tiza blanca, decía: "POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO". Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue. Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna. Ahora su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconociendo sus pasos le preguntó si había sido él quien re-escribió su cartel y sobre todo, qué que era lo que había escrito allí. El publicista le contestó: -"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras".

Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía:
"ESTAMOS EN PRIMAVERA, Y... YO NO PUEDO VERLA"
Cambiemos de TÁCTICA cuando algo no nos sale, y verás que puede que resulte mejor de esa manera.





ACTO DE SOBERBIA

Un día el viejo león se despertó y conforme se desperezaba se dijo que no recordaba haberse sentido tan bien en su vida.

El león se sentía tan lleno de vida, tan saludable y fuerte que pensó que no habría en el mundo nada que lo pudiese vencer. Con este sentimiento de grandeza, se encaminó hacia la selva, allí se encontró con una víbora a la que paró para preguntarle.
"Dime, víbora, quien es el rey de la selva? le preguntó el leon.

Tu, por supuesto le respondió la víbora, alejándose del leon a toda marcha.
El siguiente animal que se encontró fue un cocodrilo, que estaba adormecido cerca de una charca.

El león se acercó y le preguntó Cocodrilo, dime ¿quien es el rey de la selva?
¿Por qué me lo preguntas? le dijo el cocodrilo, si sabes que eres tu el rey de la selva
Así continuó toda la mañana, a cuanto animal le preguntaba todos le respondían que el rey de la selva era el.

Pero, hete ahí que de pronto, le salió al paso un elefante.
Dime elefante, le preguntó el león ensoberbecido ¿sabes quién es el rey de la selva?

Por toda respuesta, el elefante enroscó al león con su trompa levantándolo cual si fuera una pelota, lo tiraba al aire y lo volvía a recoger...hasta que lo arrojó al suelo poniendo sobre el magullado y dolorido león su inmensa pata.

Muy bien, basta ya, lo entiendo atinó a farfullar el dolorido león, pero no hay necesidad de que te enfurezcas tanto, porque no sepas la respuesta.




LA FELICIDAD DE NO DEPENDER

La historia se refiere a un individuo que se mudó de aldea, en la India, y se encontró con lo que allí llaman un sennyasi. Este es un mendicante errante, una persona que, tras haber alcanzado la iluminación, comprende que el mundo entero es su hogar, el cielo su techo y Dios su Padre, que cuidará de él. Entonces se traslada de un lugar al otro. Tal como tú y yo nos trasladaríamos de una habitación a otra de nuestro hogar.
Al encontrarse con el sennyasi, el aldeano dijo:
"¡No lo puedo creer!

Anoche soñé con usted. Soñé que el Señor me decía:

-Mañana por la mañana abandonarás la aldea, hacia las once, y te encontrarás con este sennyasi errante- y aquí me encontré con usted."

"¿Qué más le dijo el Señor?" Preguntó el sennyasi.

Me dijo: "Si el hombre te da una piedra preciosa que posée, serás el hombre más rico del mundo ... ¿Me daría usted la piedra?"

Entonces el sennyasi revolvió en un pequeño zurrón que llevaba y dijo:
"¿Será ésta la piedra de la cual usted hablaba?"

El aldeano no podía dar crédito a sus ojos, porque era un diamante, el diamante más grande del mundo. "¿Podría quedármelo?"

"Por supuesto, puede conservarlo; lo encontré en un bosque. Es para usted."

Siguió su camino y se sentó bajo un árbol, en las afueras de la aldea. El aldeano tomó el diamante y ¡qué inmensa fue su dicha! Como lo es la nuestra el día en que obtenemos algo que realmente deseamos.

El aldeano en vez de ir a su hogar, se sentó bajo un árbol y permaneció todo el día sentado, sumido en meditación.

Al caer la tarde, se dirigió al árbol bajo el cual estaba sentado el sennyasi, le devolvió a éste el diamante y dijo: "¿Podría hacerme un favor?"

"¿Cuál?" le pregunto el sennyasi.

"Podría darme la riqueza que le permite a usted deshacerse de esta piedra preciosa tan fácilmente?"



LUCHA HASTA VENCER

En la pequeña escuelita rural había una vieja estufa de carbón muy anticuada. Un chiquito tenía asignada la tarea de llegar al colegio temprano todos los días para encender el fuego y calentar el aula antes de que llegaran su maestra y sus compañeros.

Una mañana, llegaron y encontraron la escuela envuelta en llamas. Sacaron al niño inconsciente más muerto que vivo del edificio. Tenía quemaduras graves en la mitad inferior de su cuerpo y lo llevaron de urgencia al hospital del condado.

En su cama, horriblemente quemado y semi-inconsciente, el niño oía al médico que hablaba con su madre. Le decía que seguramente su hijo moriría - que era lo mejor que podía pasar, en realidad -, pues el fuego había destruido la parte inferior de su cuerpo.

Pero el valiente niño no quería morir. Decidió que sobreviviría. De alguna manera, para gran sorpresa del médico, sobrevivió. Una vez superado el peligro de muerte, volvió a oír a su madre y al médico hablando despacito. Dado que el fuego había dañado en gran manera las extremidades inferiores de su cuerpo, le decía el médico a la madre, habría sido mucho mejor que muriera, ya que estaba condenado a ser inválido toda la vida, sin la posibilidad de usar sus piernas.

Una vez más el valiente niño tomó una decisión. No sería un inválido; ¡caminaría! Pero desgraciadamente, de la cintura para abajo, no tenía capacidad motriz. Sus delgadas piernas colgaban sin vida.

Finalmente, le dieron de alta. Todos los días, su madre le masajeaba las piernas, pero no había sensación, ni control, nada. No obstante, su determinación de caminar era más fuerte que nunca.

Cuando no estaba en la cama, estaba confinado a una silla de ruedas. Una mañana soleada, la madre lo llevó al patio para que tomara aire fresco. Ese día en lugar de quedarse sentado, se tiró de la silla. Se impulsó sobre el césped arrastrando las piernas.

Llegó hasta el cerco de postes blancos que rodeaba el jardín de su casa. Con gran esfuerzo, se subió al cerco. Allí, poste por poste, empezó a avanzar por el cerco, decidido a caminar. Empezó a hacer lo mismo todos los días hasta que hizo una pequeña huella junto al cerco. Nada quería más que darle vida a esas dos piernas.

Por fin, gracias a los fervientes masajes diarios de su madre, su persistencia férrea y su resuelta determinación, desarrolló la capacidad, primero de pararse, luego caminar tambaleándose y finalmente caminar solo y después correr.

Empezó a ir caminando al colegio, después corriendo, por el simple placer de correr. Más adelante, en la universidad, formó parte del equipo de carrera sobre pista.
Y aun después, en el Madison Square Garden, este joven que no tenía esperanzas de que sobreviviera, que nunca caminaría, que nunca tendría la posibilidad de correr, este joven determinado, el Dr. Glenn Cunningham, ¡corrió el kilómetro más veloz del mundo!




EL MISTERIO DEL ELEFANTE

Cuando era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran sus animales.

También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.
Durante la función, la enorme bestia hacia despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal...
pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente:
¿Qué lo mantiene entonces?.
¿Por qué no huye?

Cuando tenia cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes.
Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante.
Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:

-Si está amaestrado... ¿Por qué lo encadenan?.

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:

"El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño".

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse.
Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía...
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que se siente poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... Jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...
Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante:
Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.

TIZO TV en WorldTV